Mi Historia


Algunas historias comienzan con una fecha.
La mía comenzó mucho antes de mi nacimiento.
Comenzó cuando Dios llamó a dos personas sencillas, mis padres, a dedicar su vida a anunciar el Evangelio.
Crecí en un hogar donde el servicio a Dios no era una actividad más, sino una forma de vivir. Soy hija de pastores misioneros, y desde muy pequeña aprendí que obedecer al Señor muchas veces significa dejar la comodidad para seguir Su propósito.
Mis padres fueron conocidos por muchos como el Dúo Claudio y María, un ministerio musical que llevó esperanza a innumerables iglesias y comunidades. Grabaron varios discos de larga duración, y entre las composiciones de mi padre se encuentra "Divina Mano", himno que hasta hoy forma parte del Himnario de la Iglesia Metodista Pentecostal de Chile.
Sin saberlo, mientras escuchaba aquellos himnos y acompañaba el ministerio de mis padres, Dios ya estaba escribiendo las primeras páginas de mi propia historia.
Recuerdo que siendo apenas una niña, mientras observaba a mis padres servir al Señor, había algo que ardía silenciosamente en mi corazón. Una y otra vez, Dios confirmaba Su llamado. En ese entonces no comprendía todo lo que implicaba, pero hoy puedo mirar hacia atrás y reconocer que Él ya estaba preparando cada paso de mi camino.
Llegó el día en que Dios nos pidió lo que humanamente parecía imposible.
Alfonso tenía una carrera consolidada y un futuro profesional prometedor. Habíamos construido una vida estable, con proyectos y seguridad.
Sin embargo, la voz del Señor era más fuerte que cualquier certeza humana.
Comprendimos que no podíamos aferrarnos a aquello que Dios nos estaba pidiendo entregar.
Dejamos atrás nuestra estabilidad para abrazar Su propósito.
No sabíamos cómo sería el futuro.
Solo sabíamos que Aquel que nos llamaba caminaría delante de nosotros... (Continuará)
